Columna: María Lionza – La Reina Venezolana de los Espíritus

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Descubrí la magia, los hechizos, los rituales, y todo el mundo de la brujería cuando estaba en el bachillerato, aunque siempre estuve interesado en mitología y leyendas desde niño. Cada vez que entraba en una tienda esotérica, aquí conocidas como “perfumerías esotéricas”, había una imagen presente, una mujer con dos hombres. No le prestaba mucha atención, pero con el pasar del tiempo y a medida que la seguía viendo la curiosidad fue inevitable. Se trata de María Lionza, la Reina venezolana de los espíritus.

Sin embargo, quiero dejar en claro que nunca he tenido una experiencia con esta figura, pero una muy buena amiga de mi familia sí. Es una mujer de mi total confianza que prefiero mantener en el anonimato, alguien que ha trabajado “con la señora”, como ella misma dijo, y que me aclaró tantas dudas y preguntas al respecto. A ella, ¡muchísimas gracias!

¿Quién es esta Reina?

Según la leyenda, aunque abundan distintas versiones, Yara era una princesa indígena, hija de un cacique indígena de la región que ahora es el estado Yaracuy nacida entre los siglos XV y XVI, que fue enviada a vivir a la Montaña del Sorte, en donde una anaconda se enamoró de ella y la devoró. Aterrada, Yara pidió ayuda a la montaña y sus espíritus, por lo que Yara se desintegró y se volvió una con la montaña, y otras versiones dicen que la anaconda se hinchó hasta explotar, convirtiéndose en lluvia.

Así, Yara se volvió símbolo de libertad, sabiduría, poder, y fue elegida como la Reina de los espíritus. También rige la flora, la fauna y las aguas. Según algunos, durante la época colonial de Venezuela (aproximadamente 1600-1810), Yara tomó el nombre de Santa María de la Onza Talavera del Prato de Nívar, o simplemente Santa María de la Onza, el cual fue abreviado a María Lionza. Sin embargo, esto me parece un intento de convertir esta figura al Catolicismo.

Sorte, or Cerro María Lionza [Luisovalles, Wikimedia Commons, CC 3.0]

La Montaña del Sorte, oficialmente nombrada “Monumento Natural Cerro María Lionza”, es el centro del culto y un lugar sagrado, en donde se encuentra el altar principal a la Reina María Lionza. Con un estimado de 10% y 30% de la población nacional devota, se tiene en alta estima y respeto, al punto de que el entonces presidente Rómulo Betancourt lo declaró monumento en el 18 de marzo de 1960.

Las Cortes de la Reina

En el culto de María Lionza, también llamado Espiritismo Marialioncero, ella es la figura que preside todos los trabajos mágicos, rituales, ceremonias y a la que se le hacen las ofrendas. Incluso se la llama Diosa, aunque siempre se hace énfasis en que es la Reina María Lionza. Su importancia radica en que comanda las legiones de espíritus, conocidas como “Cortes”, y es ella y solo ella quien permite el paso de los espíritus al plano terrenal para interactuar con los vivos, bien sea por medio de portales o durante ceremonias o trabajos, en donde los devotos prestan su cuerpo para dichas entidades. En Venezuela, a esto se le dice “ser materia”.

Altar to María Lionza [Geliersanta, Wikimedia Commons, CC 3.0]

En todo momento, la imagen de María Lionza está presente en el centro del altar, casi siempre como un busto, y acompañada de dos personajes: El cacique Guaicaipuro, que luchó en contra de los españoles y lidera la Corte Indígena, y el Negro Felipe, que luchó durante la Guerra de la Independencia de Venezuela, siendo el líder de la Corte Negra. Ellos tres son las figuras más importantes del culto y se les conoce como Las Tres Potencias, con la Reina siempre en medio.

Las Cortes, en pocas palabras, son legiones de espíritus lideradas por un personaje resaltante y que está también al servicio de María Lionza, cada una con un objetivo o “tema” específico, como la Corte de los Médicos, liderada por el doctor José Gregorio Hernández, la Corte Libertadora, con Simón Bolívar a la cabeza, la Corte Chamarrera, integrada por hombres sabios del monte, encabezada por don Nicanor Ochoa, la Corte Malandra, una palabra coloquial y muy informal sinónimo de criminales, los cuales vienen casi siempre de los estratos sociales más bajos, la Corte Celestial, la Corte de los Estudiantes, e incluso una Corte Vikinga, por mencionar algunos.

Cuando uno de estos espíritus entran en la persona, esta adquiere su forma de hablar y de actuar mientras permanezca en su cuerpo, por lo que se vuelve evidente la identidad del espíritu o por lo menos a qué corte pertenece. Sin embargo, la persona es cuestión no retiene recuerdo alguno de la experiencia, puesto que entran en una especie de sueño profundo.

El peregrinaje

El 12 de octubre se celebra en Venezuela el Día de la Resistencia Indígena, conocido como el Día de la Raza hasta el 2002, en el que se conmemora las luchas de los pueblos nativos contra los colonizadores españoles. En esta fecha, los devotos de María Lionza realizan un peregrinaje hacia la Montaña del Sorte en el estado Yaracuy, al norte del país.

Durante esta fecha se honra a la Reina, los curiosos y deseos de participar tienen la oportunidad de hacerlo por primera vez, y los devotos entran en trance para contactar a los diversos espíritus, casi siempre por medio del tabaco, un elemento primordial en la práctica. Este se usa tanto para limpiarse a sí mismos, limpiar a las demás personas, limpiar el lugar, obtener visiones, y más usos.

El tabaco también sirve como una forma de ofrenda, pero las flores son mucho más populares para este uso, y es casi siempre lo que los devotos dejan como muestra de respeto y agradecimiento luego de que se les cumple una petición o “milagro”. La escultura donde se la ve desnuda encima de una danta, ubicada en la autopista Francisco Fajarda, en Caracas, también suele tener ofrendas florales. El vino es otra opción que a veces se tiene en consideración.

Statue of María Lionza in Caracas, Venezuela [ruurmo, Wikimedia Commons, CC 2.0]

Comúnmente se elabora una bóveda, una especie de altar que se debe montar en una mesa y lleva elementos precisos, pero que no debería estar en el suelo. La imagen de María Lionza va siempre en el medio, junto con Guaicaipuro y el Negro Felipe. Las bóvedas también se suelen incluir al momento de ofrecer una misa, la cual, contrario a lo que creí en un principio, sí incluye la figura Católica-Cristiana de Dios, solo que la misa en sí se dirige hacia la Reina.

La imagen de la Reina actualmente

Como figura, María Lionza me parece más que solo fascinante. Su historia está llena de empoderamiento femenino, la feminidad sagrada, está fuertemente relacionada con temas como lo son la libertad, la sanación y la justicia, y tiene raíces fuertes en las creencias indígenas de Venezuela, pero sin dejar de lado la amalgama cultural que caracteriza a este país.

Hace un par de meses, cuando empezaba la cuarentena en Venezuela, un compañero de clases del bachillerato nos decía a varios que él estaba en Yaracuy precisamente asistiendo a unas conferencias, y estaba alarmado por la cantidad de brujos y devotos. Decía que era algo horrible a la vista y que estaba ansioso por salir de allí.

Mientras crecía, también escuché ese tipo de comentarios, algunos positivos, pero muchos negativos, en los que incluso me decían que ir a la montaña era peligroso y que era preferible ni acercarse, pero conociendo mejor la historia que rodea a la Reina María Lionza, lo que representa, y entendiendo mejor sus costumbres, es obvio que no es un culto dañino.

Hay elementos con los que no me siento identificado, como el uso del tabaco, esencial para la interacción con los espíritus y el desarrollo de facultades, pero no deja de ser una creencia con valores y mensajes hermosos que, a mi parecer, le hacen tanta falta a la sociedad venezolana, que puede ser muy prejuiciosa y prefiere juzgar desde una posición cómoda en vez de entrar, al menos por un momento, a la corte de una Reina que incluso cautivó a los cantantes Rubén Blades y Willie Colón, que le dedicaron una canción con su mismo nombre en 1978.


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