Archives For The Witch’s Garden School

English Version

Los mexicanos, seamos religiosos o no, usualmente nos referimos a esta temporada de fiestas como Guadalupe-Reyes, que inicia con el Día de la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre y termina con el Día de los Reyes Magos el 6 de enero, y comúnmente alude a un maratón de comida y bebida, por lo que los paganos y brujos usualmente celebramos el solsticio de invierno antes de la fecha exacta del solsticio, ya que después estamos ocupados con reuniones familiares o salimos de vacaciones.

Siempre me hace sonreír el recordar mi primer Yule, fue mi primer ritual en el que participé en un coven. Nunca olvidaré al sumo sacerdote abrir la puerta, darme la bienvenida con una cálida sonrisa y el olor the pino, canela, romero y mirra que salía de la casa. Todos me saludaron con palabras gentiles y por fin pude entender lo que ‘feliz encuentro’ realmente significaba.

Al mismo tiempo, todos tenían una expresión de curiosidad preguntándose qué hacia ese niño de 16 años ahí, a lo que el sumo sacerdote les diría “no juzguen a la gente joven por sus edad, la mayoría de las veces son más sabios que nosotros.” Aunque no me sentía nada sabio; al contrario, sentía que no sabía nada y que quería aprenderlo todo y participar en todo en lo que pudiera en el ritual. Desde esa noche siempre he disfrutado platicarle a mi familia y amigos de Yule.

El hecho de que algunos mexicanos celebren el solsticio de invierno con antiguos nombres del norte de Europa puede ser una sorpresa para muchos. Pero, aunque seamos una minoría religiosa, puedes encontrar varios grupos paganos que celebran Yule o Jól en México.

La Cofradía Wicca Luna Azul, por ejemplo, celebra Yule en el fin de semana más cercano al 21 de diciembre. Alejandro Estanislao, sumo sacerdote de la Cofradía, dice que una de sus más importantes actividades es el despertar el altar principal, con la representación del Niño Sol como el símbolo central, simbolizando el renacimiento del sol, el renacimiento de la luz: “al representar el renacimiento del Sol a través de la figura del Niño, lo que hacemos es generar algún compromiso, como un trabajo devocional hacia la energía del Sol, hacia la energía de la esperanza, de renacimiento, entonces dedicamos algún tipo de trabajo espiritual, meditación, trabajo de sanación o servicio. Invocamos también a las Hadas del Invierno para trabajar este tema relacionado con los deseos y hacemos un intercambio de regalos. Pedimos a los asistentes que lleven un regalo simbólico; relacionado con la magia, con la espiritualidad; y realizamos un sorteo. Este intercambio lo que busca es compartir con las personas aquello que yo quiero para mí, ósea, ‘yo voy a ofrendar a otra persona lo que quiero que el nuevo ciclo traiga para mí”.

En esta época del año, Estanislao también organiza una plática gratuita para informar de la práctica de su tradición, a la que usualmente nombra El origen pagano de la Navidad: “Hablamos del simbolismo original que tiene la fiesta de la Navidad, que es de origen pagano aunque el cristianismo la haya absorbido por completo, pues realmente la parte simbólica esta relacionada con las tradiciones paganas” explica.

Para el Círculo Ágora Meraki, el solsticio de invierno es la celebración obligada con la familia elegida, hermanos de tradición: “celebramos el regreso del dios Sol a nuestra vida, por lo tanto es para nosotros la primera luz después de un periodo de introspección, auto-sanación y reconocimiento de toda una rueda de trabajo en todos los niveles: físico, emocional y espiritual. El significado puede sonar muy simple ‘la promesa de la vida y de los Dioses hecha realidad’, esto es que, con la primera luz de la rueda despierte de nuevo todo mi ser y mi corazón a una nueva etapa para continuar un grado más en este eterno espiral”, declara Adartia-Monserrat Sánchez, sacerdotisa del Círculo. “Por esta razón, es importante para mí celebrar el solsticio de invierno con gente afín a mis creencias y pensamientos, para lograr una sintonía y armonía adecuada a un inicio de año que me permita visualizar el trabajo adecuado para mí y para mis hermanos”, añade.

Un ejemplo de celebraciones nórdicas del solsticio de invierno en México es Allthing Ásatrú México. Como Consejo Tribal, los Clanes que lo integran celebran en conjunto la última celebración de la Rueda Solar, considerando a Jól como la noche madre del invierno y, de acuerdo con Hilðúlfr Úlfey, goði de Allthing Ásatrú México y del Clan Úlfey Ásatrú Norsk Séð México es una celebración que se caracteriza por mostrar la unidad y enfocarse en la familia. Dentro de las actividades que realizan, se encuentra la búsqueda y el corte del tronco de Jól, mismo que deberá arder durante los días de celebración que realicen. También, preparan los alimentos juntos y con tiempo de anticipación elaboran el Mjöd para esta celebración.

“Los símbolos que se integran son característicos de las Antiguas Tradiciones Nórdicas, entre ellos la Cabra de Jól, también tomamos en cuenta el ya mencionado Tronco de Jól, este desde tanto en el ámbito arbóreo, así como en el ámbito de la repostería, el muérdago también juega un papel importante, pues dentro de estas fechas se da el mayor crecimiento de dicha planta que juega un papel muy importante en la muerte del dios Balder”, explica Úlfey.

[pexels]

Para La orden de los hijos del dragón el símbolo más importe son las luces del altar central y el llevar la fiesta del solsticio cómo una fiesta del perdón y ayuno a sus hogares, hacia fuera tratan de estar y compartir de buena voluntad este tiempo de madurez y amor. “La manera básica es compartir la fiesta del Sol Invictus, nosotros tenemos una tradición que va más allá de un simple ritual… Cuando se habla de nosotros, se dice que somos ‘brujería tradicional familiar’ porque lo somos y celebramos cómo tal. De ninguna manera incorporamos elementos eclécticos de la cristiandad para tener algo en común con el resto del mundo.”

“Nos acogemos a lo que nuestros ancestros desde la época de la Revolución mexicana trabajaban. Damos charlas en algunas ocasiones para que las personas vivan el espíritu del solsticio cómo lo sentimos nosotros. De manera ceremonial, también realizamos el descenso de la Luz que es un ritual parte de la fraternidad y escuela de misterios occidentales a la cual pertenecemos. El trabajo simbólico es formar el triskel y sus tres mundos. Además, él últimos día damos comida y cobijas a los hermanos que lo necesitan, y personalmente yo renuevo mis votos con mi esposo”, añade Driel Molmont, líder y custodio de la orden.

Martha Aida Ochoa Díaz Barriga, suma sacerdotisa y fundadora de la escuela The Witch’s Garden y del coven La Orden del Dragón Azul comenta el significado de limpieza que relaciona con el solsticio: “El solsticio de invierno, tiene para nosotros esa carga de atar y desatar los cabos sueltos que dejamos en la rueda, hacemos lo que consideramos la limpieza en general, no solo esto en casa, sino también en nuestras vidas, consideramos el solsticio la liberación, pues solo con ella llega de nuevo el renacimiento. Dejamos los espacios vacíos del clóset, de la casa, en fin de todo cuanto queremos que se llene y se renueve en esta rueda que empieza a girar, con el sol que nace y que nos recuerda que su luz jamás nos abandona.”

“El ritual que hacemos en coven nos invita a recordar que el frío invierno puede ser hermoso, pues nos invita a buscar el calor de nuestros seres queridos. Hacemos honor a la diosa que está a punto de dar a luz al dios, ponemos el caldero en el centro de nuestro altar, al cual decoramos con flores de la época como la noche buena. También ponemos dentro del o los calderos las velas de color amarillo que representan el nacimiento del sol del vientre de la diosa” agrega Ochoa.

Aunque hay correspondencias prehispánicas a la celebración del solsticio de invierno, como la festividad azteca Panquetzaliztli que celebraba el nacimiento del dios Huitzilopochtli, los neopaganos y brujos modernos usualmente se conectan más con símbolos y deidades europeas. Algunos sí incluyen símbolos  o herramientas prehispánicas a sus rituales, por ejemplo, el coven de Ochoa no están peleados con la idea de integrar símbolos o actividades prehispánicas, de hecho, estudian también los panteones de las culturas de América: “Muchas veces las danzas de invocaciones a la luna, a la lluvia, o incluso al sol son rituales que practicamos de forma regular, si recordamos que la wicca es regresar a la antigua religión, pues la nuestra en nuestro país es muy rica, y también llena de sabiduría y de magia. El solsticio de invierno en si es el nacimiento del sol Huitzilopochtli, y aunque propiamente no tenemos la representación de esta deidad en los altares, considero que las simbologías son las mismas, ya que en nuestro México Prehispánico, el significado del nacimiento del sol es muy similar a nuestras correspondencias en la religión wicca, integrar las formas y los rituales en experiencia en este coven funciona perfectamente, nos adecuamos a la máxima que afirma que donde esta nuestra intención esta nuestro poder”.

Círculo Ágora Meraki usualmente usa símbolos prehispánicos en sus rituales. “Uno de los símbolos que siempre usamos es el sahumerio o popochcomitl. Para nosotros representa al elemento aire que se une al espíritu en esencia. Finalmente, el sincretismo nos permite convivir con las tradiciones de nuestro entorno sin ningún problema, ya que lo trabajamos en completo respeto y amor de nuestras raíces. Las deidades prehispánicas o de cualquier otra tradición las invocamos, solo si las personas que organizan la celebración  así lo deciden, pero por lo regular varían mucho ya que la elección de panteones o tradiciones tiene que ver con las necesidades grupales”, explica Sánchez.

Los clanes de Allthing Ásatrú México obviamente se enfocan en deidades nórdicas, pero les agrada expresar su gratitud a las mexicanas; a lo que Úlfey especifica: “Dentro de las Celebraciones de Jól la integración de los dioses Aesir y Vanir, así como los gigantes Jotnar y Thursar es total, aunque se le da mayor enfoque a las deidades del invierno, entre ellos Skadi y Uller, pasando por los Hrymthursar (gigantes de la escarcha), quienes se hacen presentes en esta etapa del año. Los dioses integrados únicamente son de la tradición nórdico/germánica, sin generar eclecticismos o sincretismos. No integramos a nuestras celebraciones a las Deidades de estas tierras, pero, siempre les brindamos un presente por permitirnos celebrar, siendo respetuosos ante los dioses y guardianes que rigen en el territorio mexicano.”

Sin embargo, otros paganos y brujos, como Estanislao, prefieren expresar su respeto a los símbolos y deidades prehispánicos al no incorporándolos en sus prácticas: “No integramos ninguna deidad o practica prehispánica o de alguna tradición madre de México porque de alguna manera intentamos respetar esa parte. Aunque algunas de las personas que participan dentro de nuestra Cofradía practican alguna forma de chamanismo o alguna línea de la mexicanidad, realmente buscamos mantener una línea de respeto hacia esta práctica. Te puedo decir con total sinceridad que yo no soy una persona que tenga mucho conocimiento en deidades prehispánicas. Al ser yo la principal figura de enseñanza de la Cofradía, obviamente, las limitaciones que tengo en el aspecto intelectual dentro de esta línea espiritual pues también me limitan a no poder incluir. Aun así pienso que el principal por qué no incluir es un acto de respeto hacia esta línea espiritual que además tenemos más cerca. Si queremos un ritual prehispánico nos sería mucho más fácil acercarnos a un grupo prehispánico.”

Por otro lado, otros grupos como el de Molmont, no se sienten relacionados a ellas, de lo cual explica: “Pensar en algo prehispánico es como decir que estuvimos conquistados. Tampoco vemos las maneras tradicionales de nuestros pueblos como algo que se incorpore con nuestros ritos.”

Además de celebrar en nuestros grupos espirituales, covens o clanes, es muy importante pasar tiempo celebrando las fiestas con nuestras familias y la forma en que compartimos nuestras creencias con ellas puede cambiar de un individuo a otro.

[pixabay]

Los miembros de Allthing Ásatrú México usualmente hablan de sus creencias con sus familias y asisten a sus celebraciones familiares. “Pero no participamos en los ritos eclesiásticos a los que ellos acuden; respetando sus creencias, así como ellos respetan las nuestras”, comenta Úlfey.

El primer círculo familiar de Estanislao, sus papás y hermana, son también practicantes de su tradición;  entonces participan en los rituales. Y cuando celebran con el resto de su familia no practican ninguna actividad religiosa y ellos no tienen ningún conflicto respecto a sus creencias. “Mi abuela desde siempre ha sido practicante de tradiciones relacionadas con la brujería. Mi familia está muy adecuada, adaptada, y recibe con naturalidad prácticas que a lo mejor no son comunes para otras familias”, explica.

La celebración de Meraki con su familia nuclear está completamente enfocada en sus creencias. Por lo regular, el 21 de diciembre hacen un intercambio de regalos y un brindis por todas las bendiciones recibidas, por el renacimiento de su ser. Hacen una carta en donde escriben aquello que tienen planeado realizar en el nuevo ciclo que comienza, encienden el caldero y las queman, y al finalizar, suben a su azotea y con su aliento liberan las cenizas. Después, regresan a su mesa para cenar y se quedan despiertos hasta que sale el sol pues su idea es despertar su cuerpo físico, mental y emocional al mismo tiempo que la luz del sol. Usualmente también cenan con su familia más extensa y cuentan historias alrededor de la fogata, a ellos les gusta que Meraki les explique sus tradiciones y hasta a aveces le piden una meditación o trabajo mágico.

La familia de Ochoa también respeta sus creencias: “…Siempre tratamos de abrir el circulo en la cena, y dar la bienvenida al sol. Cada uno le pone el nombre que quiere. También considero que la navidad en mi familia es mágica, aunque no hay esta parte del ritual propiamente con la simbología de la wicca, el solo ritual de la cena: la convivencia, la buena platica y los abrazos, son un apapacho para el corazón y sin duda nos hace recordar que juntos somos más fuertes, siempre en perfecto amor y perfecta confianza. Creo que en mi familia pasamos la barrera de querer imponer quien tiene la razón en cuanto a creencias de religión y de formas y estilos de vida, creo que entendimos que nos unen cosas muy profundas y son cosas que son fondo, las diferencias, las consideramos cosas de forma, así que mientras el problema es la forma la adecuamos.”

Ya han pasado 12 años desde mi primer Yule, y siempre tendrá un lugar especial en mi memoria, corazón y vida espiritual. El solsticio de invierno es mi celebración favorita del año porque creo que todos compartimos el tener expectativas del próximo año, y los sentimientos de nostalgia y esperanza, los cuales llegan en cuanto las noches empiezan a ser más frías y largas, así como también el celebrar con nuestra familia de sangre o  con la familia elegida, sin importar nuestras creencias y los nombres u orígenes con los cuales nos identificamos.